sábado, 16 de enero de 2016

¿Por qué re-estrenamos “La Parte por el Todo”?


Todos quienes hacen producciones audiovisuales, o que de alguna manera están relacionados con la realización de contenidos culturales, saben lo difícil y costoso que resulta estrenar una película.

Si a eso sumamos, que lo que uno quiere estrenar es un documental independiente y de bajo presupuesto, es casi una epopeya el hecho en sí. Para este tipo de producciones, que no cuentan con un distribuidor, no hay ningún tipo de apoyo económico al lanzamiento. Uno se encuentra a la buena de dios, con los recursos que pueda arañar, los compromisos que pueda asumir, y las deudas que pueda contraer. Está demás decir que uno no estrena este tipo de producciones en pos de una rentabilidad salvadora: Por más que haya gente que lo piense, no existe el "Star Wars" argentino.

Con esto que escribo no quiero decir que hay que dejar de estrenar, si no, todo lo contrario, hay que ocupar cada espacio cada vez con más fuerza. Si se pierde la sala, aparte de perder el encuentro y el espacio oscuro que conmueve, se van a empezar a perder más cosas. Las frases hechas como “no estrenes en los cines, si es un documental para la TV”, “la vemos en DVD” o “se puede ver por Internet”, son la antesala para perder, en ese orden, la sala, la exhibición en televisión, la edición en DVD, y terminar boyando en algún canal propio de Youtube o Vimeo. Total siempre nos quedará internet… Hacer una película para no mostrarla es servirse de una excusa cuasi onanista, y no entender el cine en sí.

En Octubre del 2015 estrenamos “La Parte por el Todo”, el cuarto documental producido en conjunto con Roberto Persano y Santiago Nacif Cabrera, y el tercero co-dirigido. Curtidos y propuestos a dar la batalla contra todos los molinos de vientos, más canosos que nuestro primer estreno por el 2010, decidimos hacer un lanzamiento pequeño pero digno en una sala céntrica y plural como el Cine Gaumont.

Al trabajo y las corridas, al sudor y a las lagrimas, a los bolsillos rotos y a la recolección de monedas, se sumo un trazo paralelo de palabras de aliento, público conmovido, críticos que reconocen nuestra “madurez” como realizadores, el manto del boca-en-boca, los ojos con lagrimas enjuagadas del público de a pie al final de las funciones.

Acompañamos durante las dos semanas que estuvo en cartel casi todas las funciones. Intensas y comprometidas dos semanas. El vértigo del estreno transmutó en alivió de misión cumplida con amor y tenacidad. Cansados pero sonrientes, liberamos del pater-nostro a la película y publicamos en Facebook que quien quisiera pasarla nos la podía pedir para hacerla suya. Cosa que sostenemos al día de hoy.

Ahora… entre el país del estreno de “La Parte por el Todo”, en octubre del 2015 y el país que vivimos al día de hoy, entrado enero del 2016, hay un agrietamiento in-crescendo.

Nunca pensamos que las voces de un pasado cavernícola pudiesen volver tan fuertes y estrepitosas en tan poco tiempo. Qué un editorial pro-procesista en un diario tradicional por aquí, que el arresto domiciliario de genocidas por razones humanitarias por allí, que nos olvidemos del archivo de la memoria que está para que no nos olvidemos de lo que vivimos….

“La Parte por el todo” es una película que narra la historia de tres nietos restituidos (en su rol de padres y constituyendo sus propias familias), que han nacido en tres centros clandestinos de detención, que tienen diferentes presentes al día de la fecha: El Pozo de Banfield, el Hospital Militar de Campo de Mayo, y la ex Escuela de Mecánica de la Armada. A medida que se construye y de-construye la historia testimonial de los protagonistas, se interviene artísticamente su relato y los lugares de su nacimiento con animaciones y dibujos animados. La película cuenta con el comprometido apoyo de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, y con la música original de la artista Teresa Parodi. Participó del Festival de Cine Latinoamericano FESAALP, ha sido ganadora del Primer Premio del Festival de Cine de Gualeguaychú en su categoría, y está seleccionada en competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Caracas 2016 “Cinematografías emergentes de los pueblos del Sur”.

A la luz de los hechos actuales, parece una película de otra época.

Pero eso es lo que nos quieren hacer creer. Qué en un pasado remoto pasó lo que pasa. Qué los juicios fueron a las juntas, sólo en la década del ‘80, pero que en el ‘78 también ganamos un mundial; qué hay pasado setentista revanchista, que inventa historias rosistas desde un purrete formoseño llamado Zamba en Paka Paka; qué la cultura que no sea tango-soja es un gasto y despilfarro, cómo es eso que los obreros que construyeron la sala sinfónica del CCK fueron los primeros espectadores de la música clásica, si son negros…

… Cómo es eso que exista un Centro de Memoria y Promoción de los Derechos Humanos, ese curro que se tiene que acabar… quienes se piensan que son para llenar a nuestro campo de concentración, nuestro Auschwitz, con vida, amor y arte, si mejor lo podemos abandonar hasta el olvide, y hacer una plaza cotizable de la burbuja inmobiliaria esos terrenos en Nuñez.

En este marco, en este contexto, decidimos re-estrenar “La Parte por el Todo”, el 18 de febrero, y organizar proyecciones hasta comienzos de abril, por todo el país. Sabemos que recordamos con memoria, verdad y justicia, cada 24 de marzo, y por eso allí estaremos.

¿Es una tarea enorme? ¿Un re-estreno? ¿De un documental? ¿De los desaparecidos? ¿Otra película de la dictadura?

Vamos a re-estrenar la película. Sin publicidad, casi sin prensa. Sin plata.

Pero tenemos la película. A la que amamos. Que nos representa. Que hizo conmover a la gente. Qué arrancó reflexiones y lagrimas.

Y aparte, los tenemos a ustedes.

Y en ustedes confiamos.

Vengan al cine. Pidan pasar la película donde quieran, que es de ustedes.

Nosotros seguiremos resistiendo, enamorados de la vida, aunque a veces duela.

Se ruega difundir. Se ruega organizarse.

Gato Martínez Cantó

miércoles, 13 de enero de 2016

Disculpe el señor, tengo para ofrecerle una oportunidad que no puede desaprovechar...

Breve reseña del film “Cómo funcionan casi todas las cosas” (Fernando Salem, 2015)


Hay una palabra que define que el tiempo pasa y que las cosas no siguen siendo las mismas. Esa palabra es cambio. Y la vida de la protagonista de “Cómo funcionan casi todas las cosas”, Celina (Reveladora Verónica Gerez), cambia con el final de todos los relatos, la muerte.


Es donde la muerte de un padre presente-ausente, enfermo y atendido, deprimido y gravitante (Sergio Pangaro), muerte ¿elegida?, da fluyo al torrente de vida de Celina. Desatada, busca referencia en una madre perdida, que los abandona en pos de su carrera de cantante. ¿Estará en Italia? ¿Cómo me puedo ir al viejo continente a buscarla?, se interroga la protagonista.

Y ella, empleada de un peaje deviene en vendedora puerta a puerta. Abandona la casilla de una ruta intransitada y vuelve sobre la palabra cambio. Cambia la claustrofobia de 1.5 mts x 1.5 mts., por la agorafobia de los cielos y rutas de un San Juan profundo, cercano al sol y en sublimación. El refugio transitorio es su compañera (Pilar Gamboa), modelo para armar de vendedora y de madre, con añoranza remota a una ciudad de Buenos Aires con promesas de Azafata de los Aires.

El nombre del objeto de la venta es aquello que nos lleva a preguntarle a Celina ¿Cómo funcionan casi todas las cosas que funcionan y las que no? Y esa pregunta nos queda gravitando en nuestra propia existencia, en nuestra búsqueda de identidad, en nuestra búsqueda de respuestas que nuestros padres no tuvieron o no pudieron responder. Celina pregunta porque su madre se fue, y si así funcionan las cosas.

La película es de actores (geniales todos) y de sus relaciones (Guión). Se destaca el trabajo de Georgina Pretto como directora de fotografía, y como pinta el camino, sus “afueras” y sus soles.

Este road movie atraviesa una ruta de la cosmogonía donde se encuentran películas que van desde “Historias mínimas” (Carlos Sorín) hasta “Paris, Texas” (Win Wenders). Bellísima primera pequeña película de Fernando Salem, para atesorar “en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballero”, siempre cerca del corazón.

Gato Martínez Cantó

FICHA TÉCNICA
Director : Fernando Salem
Guión : Fernando Salem | Esteban Garelli
Productores : Tarea Fina | Utopica Group | El Perro en la Luna | Fernando Salem
Producción Ejecutiva : Diego Amson | Juan Pablo Miller | Paula Massa | Verónica Cura | Fernando Salem
Actores : Verónica Gerez | Pilar Gamboa | Marilú Marini | Miriam Odorico | María Ucedo | Rafael Spregelburd| Esteban Bigliardi | Sergio Pángaro | Vicente Esquerre
Diseñador de producción : Carina Luján
Director de Fotografía : Georgina Pretto
Música y Sonido : Juan Bernardis
Vestuario : Laura Donari
Edición : Emiliano Fardaus

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Este ritmo loco, suena tremendo



Este documental es un viaje al descubrimiento: A una cultura invisibilizada, pero cercana y cotidiana. 

Si uno quisiese ponerse riguroso, podríamos ir al concepto de culturas híbridas, de García Canclini. En una somera definición, las culturas híbridas son grupos culturales, que pueden ser transitorios, que convergen de diferentes sincretismos.

¿Por qué pensamos esto? Porque el documental habla de la cultura afro, pero de la cultura afro-rioplatense, con un devenir desde el Montevideo a Buenos Aires, de Uruguay a Argentina, a un sur especifico, constituido por los barrios de Barracas, La Boca y San Telmo sobre todo. 

Entonces, los protagonistas son todo eso. Son de aquí y de allá, con todo el legado que implica que su presente sea único. Lo temporal los enmarca en tiempos más tolerantes pero atraviesa como constante la discriminación latente, tacita. 

Y los tambores. El repiqueteo constante que sube y baja durante todo el film. Quizás el único elemento que los aglutine, reafirme su identidad y sea irreductible frente al avasallamiento cultural. Y esta entonces es la historia de este viaje, en un barco tambor, hasta un presente musical ¿Cómo llegaron hasta acá? ¿Por qué llegaron hasta acá? ¿O es que siempre estuvieron?

En esta invisibilización, que comienza quizás con la presidencia de Sarmiento, donde los negros fueron a morir en la Guerra de la Triple Alianza y en el recoger los cadáveres de los muertos de la fiebre amarilla (también en ese sur de Buenos Aires, en ese sur que habitan), descubrimos que los mártires contemporáneos también son invisibilizados: Una de las historias del documental aborda la figura de José Delfín Costa Martínez, referente de la comunidad afrouruguaya, asesinado por la policía del gatillo fácil de la década del noventa. 

Una tensión con las fuerzas represivas que se extiende a los días de hoy, pasando por los desalojos de los conventillos, y llegando a la denuncia por “ruidos molestos” de los tambores agitando en el centro cultural de San Telmo. Todo esto debidamente documentado por un material de archivo recuperado y valioso.

Para finalizar la música, embriagadora. El sonido envolvente de los tambores hace que la experiencia de ver esta película en sala de cine sea más que provechosa. 

Bienvenidos quienes se quieran embarcar en este viaje, donde lo negro resiste ser mala palabra. 

Gato Martínez Cantó

Ficha técnica: 

SOY TAMBOR
DIRECCIÓN: MÓNICA SIMONCINI -  CECILIA RUIZ - SANTIAGO MASIP
MONTAJE: OMAR NERI
SONIDO: RUBEN PIPUTTO
CAMARA: ALEXIS ROITMAN
PRODUCIDO POR: MASCARÓ CINE
INVESTIGACIÓN: CECILIA RUIZ • SANDRA CHAGAS • YAEL MARTINEZ • RODRIGO DANIEL MADRUGA
GUIÓN: MONICA SIMONCINI • OMAR NERI 
FOTO FIJA: ROMINA MIGUELES
ESCENOGRAFÍA Y UTILERÍA: CECILIA RUIZ CECILIA RAPPALLINI
ANIMACIONES: LIMÓN
POST PRODUCCIÓN DE IMAGEN: MIL24
80 MIN | FULL HD | AÑO 2015


martes, 15 de diciembre de 2015

La belleza de volver a mirar a la joven Cuba revolucionaria

Maestro realizador, gestor y alma del Noticiero ICAIC Latinoamericano (primaria forma de acceso a la información audiovisual en la Cuba inmediatamente revolucionaria), Santiago Álvarez fue un hombre de su tiempo. Supo desplegar su subjetividad a través de una mirada profunda y la compartió. Sus elementos y estrategias fueron el abordaje de lo audiovisual de manera rigurosa, creativa e irreverente. 

La película pivotea tanto en la vida del realizador y el surgimiento, crecimiento y ocaso (durante el llamado periodo especial), del noticiero. Este noticiero era puerta de entrada a los filmes que se proyectaban en una Cuba ávida de noticias y de razones para avanzar en su identidad frente al mundo partido por la guerra fría.

Con material de archivo inédito en Argentina, se va armando un rompecabezas que no sólo nos permite acercarnos a la inmensidad de la figura tratada y su obra, si no también a una Cuba no muy conocida, la Cuba de la construcción de un socialismo latinoamericano en su cotidianeidad. Y aquí un logro y hallazgo de la película.

En secuencias memorables presentadas en este documental, como el recorrido de una ventana discontinuada realizada por el régimen castrista, de la cual nadie vaticina un destino de uso, si no de museo; o en la secuencia donde se interpela a los “gestores” de una cafetería socialista en una ruta de camiones; se presentan las contradicciones de un pequeño gran país que asume las riendas de su destino.

Es que frente al grito que le espetaban al artista “usted puede decir esas cosas porque es Santiago Álvarez”, y la respuesta arrasadora del personaje protagonista “yo me gané ser Santiago Álvarez”, hay un entramado de profundo amor revolucionario a su patria y revolución, con una crítica mordaz desde “adentro del sistema”. 

Y así, frente a quienes censuraban a un emergente Silvio Rodríguez, por tener en su música “celulas del rock”, hay un Santiago Álvarez intemperante que dice que si el músico no está, él, devenido reconocido intelectual de la Cuba Socialista, tampoco. 




Nobleza obliga la presencia y testimonio de Silvio Rodríguez en la película, entre tantos otros, de los que se destaca un Fernando Pérez relajado hablando de su colega con simpatía y picardía. 

Un último punto que suma es la concepción didáctica del armado del documental que tenía Santiago Álvarez, y como se transmite a nuevas generaciones. Cualquier profesional del audiovisual se llevará en sus ojos una “master class” en formato documental de hora y media de duración en sus retinas. Se aprende sólo viéndola. 

Modelo a seguir, personaje necesario para la documentación de la historia de los pueblos, el ejemplo de Álvarez trona, porque cuando la tierra tiembla, uno no debe temblar jamás. 

Gato Martínez Cantó 

El Camino de Santiago.
Periodismo, Cine y Revolución en Cuba.


Ficha Técnica
Realización colectiva del Grupo de Cine Insurgente en coproducción con el ICAIC y con el apoyo de INCAA y Programa Ibermedia
Dirección: FERNANDO KRICHMAR
Producción General Ejecutiva : Alejandra Guzzo
Edición: Omar Neri
Fotografia y Cámara: Dionisio Cardozo
Sonido: Juan Carlos Herrera
Post producción de Sonido : Rubén Piputto
Post Producción de imagen: Silvio Cheli
Musica:  Silvio Rodríguez junto al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC
Duración 103’ - Color/ blanco y negro

Bienvenidos a El Blog de Cine y Teatro

Bienvenidos a este nuevo emprendimiento: El Blog de Cine y Teatro. Desde aquí buscamos brindar información sobre las películas y obras de teatro argentinas que se encuentran o transitaron por la cartelera porteña.

Nuestra idea es generar un espacio ameno de intercambio para que nuestros lectores puedan leer y opinar. Este es un lugar que se poblará de críticas, reseñas y comentarios sobre nuestra producción.
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El equipo de El Blog de Cine y Teatro