miércoles, 28 de enero de 2026

VALOR SENTIMENTAL y lo no dicho

 El director y guionista Joachim Trier aborda, en esta ocasión, la ausencia paterna desde una mirada íntima y polifónica. Así, el padre que regresa para el funeral de su ex esposa; la hija mayor que resiente su partida al tiempo que siguió, a su manera, los pasos de su padre; la hija menor que cuida de su hermana, así como esta cuidó de ella en su infancia y la mirada externa proporcionada por Rachel Kemp, interpretada por la actriz Elle Fanning, construyen el coro de voces desde el cual se narrará esta historia. 

“Valor Sentimental” pone luz sobre las grietas reales y también simbólicas. La casa de la infancia muestra el deterioro sufrido a través de los años al tiempo que silencia las tragedias que marcaron el devenir de quienes la habitaron. Sin embargo, por mucho que dichas tragedias se hayan querido sofocar, gritan con fuerza a través del cuerpo de Nora, la hija mayor, magistralmente interpretado por Renate Reinsve. 

    

        
      
        ¿Cómo elaborar las ausencias? ¿Las pérdidas? ¿Los silencios? Gustav, el padre, interpretado por Stellan Skarsgård, eligió la ruta trazada por el arte. Exitoso director de cine aprendió a acercarse a sus hijas desde este lugar, escribiendo y dirigiendo los roles que cada una de ellas debería interpretar. 

¿Y las hijas? en la que es quizás, una de las secuencias más íntimas y bellas de la cinta, estas hermanas se encuentran, se confiesan, lloran, se enferman y sanan. El lente de la cámara oficia algunas veces como fiel testigo de lo que ahí se cuenta, otras veces interviene descaradamente para incomodar o para dirigir la atención y en ocasiones se esconde porque tal vez, lo que estamos observando no debiese ser observado ni escuchado; porque tal vez, hay cosas que deben permanecer ocultas o en silencio y solo ser dichas a través del arte, lugar privilegiado desde el cual puedan ser comprendidas. 



Por esto “Valor Sentimental” inquieta y agobia, no sólo por el ida y vuelta desde la infancia del padre hasta la infancia de sus hijas; no solo por las extraordinarias actuaciones de Skarsgård, Fanning y Reinsve; no solo por el guión y la dirección de Joachim Trier, quien desde su película “La peor persona del mundo”, ya nos había adelantado lo bien que sabe retratar las dinámicas familiares. Inquieta y agobia porque nos recuerda lo que muchas veces nos esforzamos por olvidar, que no todo pasa por la palabra y que en el cuerpo también se libran batallas. 



Por: Lina Otero Ramos
Psicóloga y Mediadora de Lectura

Una batalla tras otra: El eterno retorno

        Una ficción que expone los ribetes más crueles de la realidad que sufren los migrantes en la primera potencia mundial, toma un vuelo propio desde la mirada de Paul Tomás Anderson. Acido pero acertado, sarcástico pero no tanto. 

        El puntapié inicial de “Una batalla tras otra” surge de una adaptación libre de la novela Vineland, de Thomas Pynchon. La misma transcurre en el año 1984, en un momento político dominado por la reelección de Ronald Reagan; mientras que la película se enmarca en una contemporaneidad indefinible, pero muy cercana. En el primer acto conocemos a los activistas radicales de izquierda autodenominados como los “75 franceses”, que se presentan con un raid de acciones armadas contra centros de detención de migrantes latinoamericanos. 

        Dos activistas lideran el grupo, Perfidia Beverly (Teyana Taylor), iracunda como una marea vuelta tsunami; y Bob Ferguson (Leonardo Di Caprio), que sigue y aúlla a Perfidia como si fuese la última luna llena del mundo. El costado erótico / tanático lo suma el villano Steven Lockjaw (Sean Penn), un militar fascista obsesionado con su labor de opresor, así cómo también con Perfidia y el sexo que ella le provee con tal que haga la vista gorda en sus actos vandálicos. En este tridente se inviste la primera parte narrativa de la película. No por nada los tres están nominados como actores/actriz a la estatuilla dorada. 



        Un parte aguas atraviesa a la película y nos propone un salto temporal de dieciséis años. Lockjaw vuelve a buscar a Ferguson y a su hija Willa (Chase Infiniti), exiliados internos en algún lugar de Norteamérica, en un safe town para migrantes. Se actualiza la paranoia, la persecución, con un Ferguson viejo y drogado, incapacitado de recordar claves y contraseñas de sus ex compañeros guerrilleros. Sergio St. Carlos (Benicio Del Toro), emerge como un aliado que surfea este conflicto, en la piel de un profesor de Tae Kwon Do que los asiste para que continúen con su escape. Una sublime y medida actuación, acotada en detalles, y encima graciosa: También nominado al Óscar. 

        El tinte estilístico de PTA se encuentra en cada uno de los planos, pero en esta producción se añade un ritmo atronador, que marca el compás de las escenas de acción, plagadas de componentes bélicos, disparos y explosiones.  La edición fue responsabilidad del montajista Andy Jurgensen, con quién el director había trabajado en su película anterior Licorice Pizza (2022). La nominación al premio máximo de la industria norteamericana por mejor montaje, le hace justicia. 



        La creación de universos y las tensiones en las relaciones personales son un sello distintivo del director. Desde la ambigüedad que rompe la paleta maniqueísta de buenos contra malos: los mismos personajes a veces esperan de los otros cosas que nunca tendrán, que se imaginan, que desean. A veces desde la ternura y la dejadez; a veces desde un razonamiento interno reprochable, cruel e inhumano. La invitación a sumergirse en una ficción llena de realidad y actualidad no deja de sorprender por los recursos emocionales con los que dota a sus personajes. 

Gato Martínez Cantó.
Productor y realizador audiovisual. Lector.

martes, 27 de enero de 2026

SINNERS o de cómo nos atraviesa la música

 

Un hombre con su instrumento (guitarra o acordeón), una noche, el diablo y un duelo a muerte. Son elementos constitutivos de muchos relatos contados de generación en generación; de norte a sur del continente, del Caribe hasta la Pampa. Santos Vega, personaje de Mujica Lainez se bate en una Payada con el mismísimo Mandinga; Francisco el Hombre, Juglar colombiano venció a Satanás rezando el Credo al revés acompañado de su acordeón.

             Este tipo de relatos forman parte de nuestro inconsciente colectivo y nos ayudan a comprender la dimensión espiritual de la música, aquella dimensión que nos conecta con lo maldito y lo divino. Es la premisa de la que parte el director y guionista estadounidense Ryan Coogler en su nueva película "Sinners”.


        Durante los primeros segundos, la cinta nos presenta a Sammie Moore, interpretado por Miles Caton, entrando a la Iglesia en la que su padre oficia como Ministro. En esta primera secuencia, las manos de Sammie se aferran a la única parte que sobrevivió de lo que fuera una guitarra,  mientras su padre le ruega abandonar el camino de la música que sólo le traerá perdición y, en su lugar, abrace a Dios aceptando su destino como Predicador.  

Corte a: Delta del Mississippi, años 30. El momento y el lugar nos anticipan las inabarcables plantaciones de algodón, las espaldas negras bajo el sol y el Blues. Los hermanos y veteranos de Guerra, Elijah "Smoke" y Elias "Stack" Moore, ambos roles interpretados por Michael B. Jordan, regresan a su pueblo natal con mucho dinero y el sueño de abrir un bar en el que la gente negra no solo sueñe con ser libre, sino en el que lo sea, al menos por una noche. Es allí cuando Sammie, con su voz y su guitarra, enmarca la que es, quizás, una de las más bellas secuencias de Cine de los últimos tiempos. Al ritmo de “I lied to you”, los congregados a esta noche terminan conectándose con su pasado y con su futuro, con sus raíces y con su libertad. No es sorpresa que esta composición de Raphael Saadiq y  Ludwig Goransson esté nominada a los Oscar como mejor canción original.  

La irrupción del mal viene de la mano de Remmick, el vampiro al que el actor Jack O’Connell da vida. Sin embargo, a diferencia de los relatos de Santos Vega o de Francisco el Hombre, este espíritu no busca batirse en un duelo musical con Sammie, sino atraerlo hacia su propia estirpe. Toma la figura de un irlandes y, en otro espectacular número musical que nos regala esta película, nos invita a escuchar el relato de otro pueblo subyugado. Al amparo de la noche y la música, negros e Irlandeses, ambos hermanados bajo el yugo de quienes se abrogan el derecho de dictar sus destinos, luchan entre sí por lo que para ellos es la Libertad.

        Destaca, además de la música y del poderoso comentario social, la Dirección de Fotografía a cargo de Autumn Durald Arkapaw, primera mujer en filmar con cámaras IMAX y la cuarta en ser nominada a los premios Oscar en su categoría. Sinners nos brinda escenas filmadas en campos de algodón    inmensos atravesados por caminos de tierra donde hasta los más mínimos detalles mantienen una nitidez que envuelve al espectador.

        Más allá de sus 16 nominaciones a los premios Oscar que se celebrarán el próximo 15 de marzo, Sinners es una película con excelentes cualidades narrativas y técnicas. Una historia original que hace uso de elementos sobrenaturales para hablar de un tema actual que nos atraviesa como pocos y un casting que reúne a actores negros para representar no solamente a personajes que luchan por su vida (como casi siempre suele ocurrir), sino también personajes que desean, que disfrutan, que crean y que resisten. 


Lina Otero Ramos 

martes, 21 de enero de 2025

Cuando lo real se hace inverosímil

    


        Hay hechos de extrema violencia que desbordan nuestra subjetividad y que atraviesan nuestro cuerpo antes de poder siquiera ser nombrados. Hay hechos tan descarnadamente violentos que exigen una resistencia igualmente descarnada, pues los adjetivos han dejado de cumplir su función y nos lanzan, desnudos, al enfrentamiento con eso real imposible de creer. Es este el panorama descrito en La Vegetariana, la premiada novela de la escritora surcoreana Han Kang. 

        En sus páginas nos encontramos con Yeonghye, una ama de casa promedio quien un día, para desconcierto de su marido, decide dejar de comer carne. Este hecho anodino pasaría desapercibido de no estar narrado por la voz del confundido esposo, totalmente despojado de habilidades culinarias y obligado, por ende, a adherirse a la dieta vegetariana impuesta por su mujer. El coro de voces se completa con los capítulos dedicados a Inhye (su hermana) y al esposo de ésta (su cuñado). Desde dichas perspectivas somos testigos de las múltiples violencias que el cuerpo de la protagonista sufre a lo largo de la historia. Violencias que, al ser narradas por voces ajenas, pierden un poco de su fuerza devastadora y permiten al lector salir casi indemne.

        Sin embargo, entre los intersticios de algunas páginas, logramos alcanzar la voz de La Vegetariana y conocer sus más profundos miedos y reflexiones. A través de delgadas rendijas, podemos acceder al relato de sus sueños y recuerdos de infancia que más que permitirnos entender su decisión de no comer carne, nos habilita muchas preguntas sobre las formas que esta mujer pudo encontrar para hacer frente a sufrimientos innombrables. 

        ¿Cómo resistir a la violencia cuando ésta es demasiado cruda, demasiado real para ser tramitada por nuestra consciencia? ¿Cómo hacer el duelo a lo que fuimos cuando no hemos sido capaces de reconocer que ya no somos? ¿De qué manera protegernos si la materia de la que está hecho el peligro nos atraviesa de lleno antes de dejarnos poner en guardia? Yeonghye, como la mayoría de nosotros, nosotras y nosotres, no halló respuesta a estas preguntas y optó por resistir desde su propio cuerpo, un cuerpo despojado de artificios, un cuerpo deseado más no deseante; un cuerpo alejado de lo humano, porque lo humano es, por definición, violento. 

        La implacable narrativa de Kang nos adentra en el mundo de Yeonghye con un ritmo rápido y voces carentes de culpa que no dejan ileso al que la lee y, por el contrario, lo atraviesan desde múltiples y simultáneos flancos para luego dejarlo perplejo ante la certeza de que es imposible nombrar el horror.


Lina Ramos 

Psicóloga y Mediadora de Lectura


domingo, 6 de noviembre de 2022

Contra todas las ausencias

LA VIDA SIN FICCIÓN

Moscú Teatro - Juan Ramírez de Velasco 535, C.A.B.A.

Viernes 21hs /Sábados 19:30 (Hasta el 26/11/2022)

¿Por qué los seres humanos nos constituimos como seres narradores y narrados? ¿Tenemos otra forma de habitarnos?

La vida sin ficción, de Pancho Lumerman, nos instala en un universo real tripartito, con una colectora virtual de video juego en red. Tres actores (Esteban Masturini, Rosario Varela y el mismo Francisco Lumerman, en triple rol de dramaturgo, director e interprete), componen un mosaico variopinto, donde las tramas se interrelacionan. 

Una línea aborda a tres amigos de toda la vida, de viaje becario por una Francia bohemia, hasta la vuelta de un cáncer galopante en uno de ellos, con sueño de tributo al Sandro de América. Otra nos propone un reconocimiento fraternal entre dos hermanos distanciados: ella actriz destacada, él transitando desde siempre una discapacidad motriz y una patología mental intermitente. La última línea es un encuentro fantasmático de un escritor con su padre, en una cabaña de la costa, bajo el sol de otoño. Ausencias pasadas, presentes y futuras se conjugan en el cómo se puede seguir siendo y existiendo frente a las perdidas. 

Quizás la línea central articuladora, el zurcido invisible, sea un libro con el mismo nombre de la pieza, que confieso he googleado para saber si existe, al finalizar la función. 

El switch de los dos actores y de la actriz, a los nueve personajes y a los tres avatares sumergidos en el paisaje electrónico, habla de un despliegue actoral hermoso y destacado para el under porteño. 

A medida que avanza la obra, las piezas encajan cada vez más, alineando el sentido mismo de un todo en tres partes. Ley, neutralidad y caos. Porque no hay dos sin tres. 

Una de las obras del año, recomendadísima. 

Gato Martínez Cantó
Lector. Productor y Realizador Audiovisual.




FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA
Dramaturgia: Francisco Lumerman
Actúan: Francisco Lumerman, Esteban Masturini, Rosario Varela
Movimiento: Manuel Attwell
Vestuario: Betiana Temkin
Escenografía: Micaela Sleigh
Iluminación: Ricardo Sica
Realización de vestuario: Florencia M. Tutusaus
Audiovisuales: Nadia Benedicto
Música original: Agustín Lumerman
Diseño 3d: Mantrixa
Fotografía: Laura Mastroscello
Diseño gráfico: Laura Tavacca
Asistencia de escenografía: Guadalupe Borrajo
Asistencia de dirección: Manon Minetti
Prensa: Carolina Alfonso
Producción ejecutiva: Zoilo Garcés
Dirección de actores: Jorge Eiro
Dirección: Francisco Lumerman
Duración: 97 MIN

sábado, 6 de julio de 2019

Al alba, Lorca



¡Cómo has caído del cielo, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a la tierra dominador de naciones! Tú decías en tu corazón: "escalaré los cielos; elevaré mi trono por encima de las estrellas de Dios; me sentaré en el monte de la divina asamblea, en el confín del septentrión escalaré las cimas de las nubes, seré semejante al Altísimo” 
Isaías 14:12-14


¿Por qué queremos tanto a Federico García Lorca? ¿Por qué vuelve, siempre, siempre, con la fuerza y la vigencia, más allá del momento? En la cartelera porteña, dos autores denotan una presencia constante: Shakespeare y Lorca.

En “Lucero del Alba”, Eva Iglesias, directora, coreógrafa y dramaturga, revisita “La casa de Bernarda Alba”, entre una mezcla de lenguajes. Conjuga el flamenco, con el teatro e interpela al público a través de una mujer que se corporiza de Federico.

Es la última noche del poeta granadino, esperando su absurda y simbólica muerte en manos de la falange franquista, que maliciosamente ignorante lo confina a una tumba común clandestina. Federico García Lorca, detenido desaparecido. Desaparecido aún al año 2019, aún en el siglo XXI, el poeta español más importante del siglo XX.  

En esa nocturnidad, Bernarda y sus hijas lo visitan, le reclaman, lo atormentan. “La casa de Bernarda Alba” como clausura de España en manos de Francisco Franco, lo eclesiástico y la corona. Iglesias da en un punto cuando, de manera tangencial, utiliza esa noche como llave metafórica para el manto de silencio, oscurantismo e inquisición que comenzaría con el régimen. En esa noche, sólo queda esperar por un futuro lejano, por un lucero de un alba que brinde la esperanza de un futuro republicano. García Lorca sabe en lo profundo de su ser que no lo verá, sólo trata de hacer las paces dialécticas con sus personajes entrañables, pidiendo perdón por sus crímenes literarios.     

La caída de Ángeles Rebeldes - Gustave Doré

Significativamente, el lucero del alba es Venus (Planeta y diosa del amor, la fertilidad y el deseo), y para la tradición cristiana,  Lucifer Estrella del Mañana (Morningstar, en el “Paraíso Perdido” de John Milton). Lucifer es condenado al infierno, entre otras cosas, por la búsqueda de libertad y autonomía de los ángeles sobre la figura de dios. Lucifer se (nos) interroga sobre el autor de la creación ¿Acaso los personajes de Lorca, en éste caso Bernarda y sus hijas, no lo hacen interrogarse sobre su papel como autor? ¿Es el más lindo de los / las ángeles, el / la más inteligente, Adela, quién demanda la libertad de su creador lorquiano, en la necesidad de vivir el amor (la no-muerte), fulgurante, con Pepe Romano? ¿No es el autor Lucifer en sí, la soberbia de ser más que sus obras; y al mismo tiempo la soberbia de ser el lucero del mañana, la primera estrella que vislumbran los hombres? ¿No es éste lucero la esperanza de un amanecer? 

La actriz Carla Petrillo (Abnegación 3) sensibiliza en ese corrimiento de género tan época, e interpreta la desesperación dando en el rango musical del perfecto andaluz, como fue bautizado el poeta de manera sarcástica por Borges (Nuestro casi Premio Nobel de literatura nunca le perdonó el humor socarrón a nuestro casi porteño granadino).  El resto del elenco navega entre lenguajes, de manera fluida, del flamenco al acto teatral de cuerpos presentes. La danza, danza con los objetos, con sillas de largas esperas de duelos de 8 años y mantas pulcras blancas virginales. La incorporación de los objetos da cuenta de la influencia de Liñan en la trayectoria de Iglesias. El tablado, es un tablero de ajedrez, como las intrigas y estrategias del palacio ruinoso de la viuda y sus hijas. La música en vivo, se integra con una exquisita guitarra y una poderosa voz, que se impregnan en todos los espacios de la sala y de las pieles que la habitan.

Iglesias acierta en Lorca. Juega y gana. Propone una visión fresca e integral, nos sumerge en la narrativa y no deja despegarnos de la misma. Lucero del Alba, una de esas piezas hermosas del 2019.

Gato Martínez Cantó
Lector. Productor y Realizador Audiovisual.
   
Dramaturgia: Eva Iglesias
Intérpretes: Brenda Bianchimano, Mariela Morenos Pazos, Daniela Ojeda Amezola, Carla Petrillo, Florencia Retamosa, Silvana Safenreiter
Músicos: Naty Alvarez, Pedro Caraball
Vestuario: Valeria Gonzalez
Escenografía: Leandro Frizzera
Fotografía: Lorena Pérez
Arte: Leandro Frizzera
Asistencia artística: Soledad Gaspari
Asesoramiento dramatúrgico: Eloísa Tarruella
Asistencia de dirección: Soledad Gaspari
Producción: Late Flamenco
Coreografía: Eva Iglesias
Dirección: Eva Iglesias

Sábado 20.30 hs. Teatro Pan y Arte. Boedo 880 - CABA

Bonus Track: En Pan y Arte se puede ver una exposición fotográfica de los ensayos y la obra, realizada por Lorena Pérez. García Lorca imaginó "La Casa de Bernarda Alba", como un documental fotográfico. Nunca pudo ver la puesta de la obra. 

jueves, 16 de marzo de 2017

"La Parte por el Todo" en Barcelona



El 26 de noviembre de 2016 partimos con Robert a Barcelona. El día anterior Fidel dejó su forma física, y ese sábado llovió torrencialmente sobre Argentina, haciendo peligrar la partida de nuestro avión. Nuestra salida fue entre las lágrimas de la perdida, y la alegría de poder mostrar nuestro documental, "La Parte por el Todo", por primera vez en Barcelona y en París.

Un itinerario cargado de alegrías, donde pudimos conocer y encontrarnos con personas que nos querían conocer, que querían apoyar a la película y ampliar la difusión a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo en Europa. Nos sentimos acogidos y abrazados, en los dos destinos; interpelados por los públicos de las dos funciones; emocionados por las devoluciones; y esperanzados por que la película crecía y, como un hijo que empieza a caminar por su cuenta, recorría por sus medios nuevos destinos.

La promesa de pasarla nuevamente se hizo realidad, y los colectivos grupales y las almas individuales pudieron hacer propio el film y propagarlo. "La Parte por el Todo" tiene un equipo técnico y artístico que dio todo de sí, de la manera más generosa posible. Y personas que brindaron sus sentidos testimonios desde las tripas mismas, evocando y compartiendo emociones muy personales. No nos va a alcanzar la vida para agradecerles a todos ellos lo que hicieron para que ésta historia documental pueda contarse... Así como tampoco vamos a poder agradecerle al pueblo que presenció cada proyección, que aportó miradas y comentarios, y que nos pidió copias para pasarla nuevamente, manteniendo vivo el camino de la memoria, la verdad y la justicia.

Agradecemos al colectivo HIJOS de Barcelona, por esto mismo; A Martín Mozé por acompañar la primera proyección y ser gestor de ésta nueva oportunidad; al colectivo Crear per la Identitat i la Memòria, quienes nos convocaron a proyectarla al cierre de la muestra de Cortos por la Identidad, allá en el 2016; al Colectivo Argentino por la Memoria en París, quienes hicieron lo imposible para que la película se pueda pasar allí; y a todxs y cada unx que conocimos en estos viajes.

Y como siempre se vuelve a Fidel: El 12 de marzo la película recibió el premio Santiago Álvarez, el máximo galardón que se da los documentales en la Patria hermana de Cuba; y de ese mismo festival que lleva adelante Lazara Herrera, viuda del prócer documentalista, nos condecoraron con tres galardones más, el mejor guión, mejor dirección y el premio universitario de la Cátedra de Periodismo Santiago Álvarez.

Por eso aprovechamos, desde Barcelona, dedicarle al comandante ésta proyección.

Hasta la victoria siempre.  

jueves, 9 de febrero de 2017

De dioses, hombrecitos y policías

Reseña a La larga noche de Francisco Sanctis (Arg. / 2016)


Francisco Sanctis (Diego Velázquez) se traza su cruzada, pequeña gran epopeya: decide advertir a dos desconocidos de la inminente detención ilegal de las fuerzas de seguridad totalitarias de la última dictadura militar argentina. 

La represión se disemina en la atmósfera cargada de la película. Está presente en los diálogos susurrados, aún en la cocina de su pequeña casa ¿Quienes lo escuchan? Oídos en todas las paredes. En el limite de su decisión y compromiso, todos observan a Sanctis. 



Un bar entero de miradas "fueras de foco" de una presencia constante en su próxima elección. El deber ser ciudadano pregona que se quede esperando aquel utópico ascenso laboral, que muta en cajas navideñas de promoción de mayorista. 


Notable trabajo del elenco, quienes no mezquinan en la dimensión de lo pequeño mostrar magnificencia. Son las manos, las miradas, los silencios, los que se encuentran poblados del terror de las personas que poco sienten que pueden hacer por los otros. 

Y el enorme Cacho Constantini (el guión está basado en la novela homónima); Premio Casa de las Américas, amigo entrañable de Haroldo Conti, militante revolucionario, exiliado, y artista atornillado a la silla a la hora de escribir; está presente en palabra. Se filtra constantemente el olor a papel que tanto le gusta / nos gusta, a través de los fotogramas de la película. Los amantes de su obra se revitalizarán de ésta historia y saldrán a (re)leer sus libros.  

Un merito aparte el trabajo de Federico Lastra, director de fotografía, con encuadres dignos de Pasolini.

Testa y Marquez, directores, talentosos, se despachan con una opera prima de autor, llena de riesgos y desafíos, que les augura un prospero futuro a la hora de contar historias.

Reseña por Gato Martínez Cantó

Ficha técnica:

Título: La larga noche de Francisco Sanctis (Arg. / 2016)

Actores: Valeria Lois, Laura Paredes, Diego Velázquez, Rafael Federman, Marcelo Subiotto.

Directores: Francisco Márquez, Andrea Testa.

Guionistas: Francisco Márquez, Andrea Testa (Basada en la obra homónima de Humberto Constantini)

Director de fotografía: Federico Lastra.

Montaje: Lorena Moriconi.

sábado, 23 de enero de 2016

Aquellos años locos

Breve reseña del documental El Crazy Che

No podemos entender a la figura de Guillermo Gaede descontextualizado de su tiempo. Y de su origen. Este argentino, devenido en doble agente de los servicios cubanos y del FBI norteamericano, por voluntad propia, es netamente eso: un argentino. 



En ese gen que podemos detectar en nuestra idiosincrasia, mezcla de paranoia, con compromiso, con ideales, pero frustrados encontramos a Gaede. Una suerte de James Bond criollo, espía industrial, que llegó a trabajar en un incipiente Sillicon Valley en parte de la década del ’80 y del ’90, y tuvo acceso a los micro-circuitos integrados de dos grandes industriales como AMD e Intel. 

Y así, sin mediación de la ambición posible, de manera muy franciscana, le obsequió a los cubanos revolucionarios, secretos informáticos, que los cubanos luego enviaron a la URSS, Corea del Norte, Irán, y tantos otros países anti-norteamericanos. 

En esos momentos, no había una noción clara del alcance de lo virtual tal cual lo conocemos ahora. No era la industria armamentista, tampoco era el acero o la construcción, o la industria automotriz. Y sin embargo, era aquello que iban a incorporar todas esas industrias. Y el patrón que rige el mundo ahora. 

También la caida de la Unión Sovietica, y el periodo especial cubano, previo al advenimiento de la opulencia desmedida de los Estados Unidos. Fue el momento oportuno, y la mente genial de Gaede lo aprovecho. 

Gaede es el espía real, el proto Assange, el proto Snowden, con quién seguramente estará en contacto. Es que fue capaz de elucubrar una vida de película, de emoción y aventura. De hecho, escribió un guión de ficción de su vida, para que lo protagonice Harrison Ford…

El merito de los realizadores es contar toda ésta vida en formato de film noir, por más que sea en lenguaje documental. Con técnicas mixtas como animaciones, filmación de objetos, material de archivo, y una velocidad y suspensos dramáticos dignos de los thrillers políticos, uno se acerca a esta historia sin caer en los clichés de las biopics.  

Tenemos al orgullo de que el Che es argentino. Y también nuestro Crazy Che. Larga vida a Guillermo “Will” Gaede… seguimos esperando nuevas aventuras.





Ficha Técnica

Directores: Nicolas Iacouzzi & Pablo Chehebar
Guión: Nicolas Iacouzzi & Pablo Chehebar
Productores Ejecutivos: Marcos Barboza / Rocio Furmento
Director de Fotografía: Alan Badan
Edición:  Nicolas Iacouzzi & Pablo Chehebar
Dirección de Sonido: Diego Colombo
Jefe de Producción: Juan "Elvis" Pereyra
Dibujos: Sloop Animation
Musica Original : Tomas Leonhardt
Colorista:  Esteban Debonis

viernes, 22 de enero de 2016

Un documental sobre los juegos de rol será financiado por el INCAA

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), organismo de fomento y promoción de la cinematografía argentina, aprobó en concurso, a través del comité de evaluación de proyectos documentales, el proyecto del film “Jugar mi juego”, de Gato Martínez Cantó, un abordaje sobre la temática de los juegos de rol.

Destacadas personalidades de las principales asociaciones de documentales del país (DOCA, DIC, RDI, ADN y PCI) y de la producción documental declararon de interés cinematográfico, mediante concurso abierto y público, la realización del proyecto “Jugar mi juego”, película que propone abordar la temática de los juegos de rol.

De ésta manera, el Instituto de Cine argentino aportará un 60% del presupuesto para la realización del documental digital, a cambio de los derechos de exhibición de la película para su señal de televisión INCAA TV. El monto restante para la realización del film será aportado por el realizador Gato Martínez Cantó y por fondos privados.

El documental aborda en sentido amplio la temática de los juegos de rol, cómo se encuentran inmersos en la cultura contemporánea, los usos en prácticas educativas, la construcción de la creatividad y los mundos imaginarios posibles que se abordan. El film tendrá una fuerte impronta y orientación hacía la cultura “geek”, el universo “fandom” y la literatura fantástica.   

Breve sinopsis
Manuel de la Serna es actor, narrador oral y docente. Da clase en un taller de juegos de rol: de alguna manera, enseña a jugar. Viendo a sus alumnos, una pregunta asalta con furia sus pensamientos: ¿Existe un ser nacional “rolero”?  Así, el protagonista parte con esa pregunta a recorrer la calle. Se convierte en un censista de los clubes de rol de una misteriosa Buenos Aires, dando cuenta en las preguntas y respuestas de lo inexplicable que pueden ser las pasiones.
Manuel continúa buceando en el universo que se despliega, casi por sinapsis, de estos juegos. Personajes y situaciones impensadas se dan a medida que avanza el relato. Recitales de bandas “vikingas”, torneos de luchas medievales, festivales de disfraces de personajes de cómics… mucho “olor a espíritu adolescente”.
A medida que avanza el relato documental, la película indaga sobre la identidad y la construcción de la misma a través de los juegos: ¿Qué hay en eso de jugar a ser “otros” y en la posibilidad de imaginar otros mundos posibles?


Sobre los juegos de rol
¿Juegos de qué… juegos de rol? Esa es la primera pregunta que uno escucha cuando habla con alguien que no sabe que son los Juegos de Rol.
Para comenzar una respuesta más o menos sintética, se podría decir que existen unos juegos de mesa donde los participantes interpretan personajes y narran situaciones en su mayoría fantásticas. Son juegos basados en la narración oral, en la actuación y en la improvisación, acompañados por una cuota de azar.

Los JdR (Juegos de Rol) se dan en forma de encuentros en los que un participante oficia de narrador y comienza contando una historia. Los otros jugadores asumen los roles de personajes de esa historia y deciden las acciones que desarrollará cada uno de ellos. De esta manera, a lo largo de unas 5 o 6 horas, todos cuentan la historia como si fuese un cadáver exquisito.

En un escenario de palabra e imaginación se libran batallas fantásticas en una mesa poblada de libros, dados y papeles. Cada uno de los congregados decide interpretar un personaje de características épicas, mientras que uno en particular asume el papel de director / narrador y presenta el mundo donde se desarrollarán sus aventuras.

Palabras de Gato Martínez Cantó, director del documental
“Hace 20 años que me dedico a la actividad audiovisual, y hace 25 que juego al rol. Este documental es un proyecto personalísimo: creo que parte de mi vocación por los relatos audiovisuales y la narrativa proviene de aquella temprana adolescencia, proto-globalizada, donde en Argentina nos costaba horrores conseguir libros de la editorial norteamericana TSR, o de su par español, la editorial Zinco. Solo un pensamiento para ubicarnos: arranqué jugando al rol a los 14 años, y tuve acceso a Internet y a mi primer correo electrónico a los 24. Las cosas eran realmente muy distintas.

En gran parte de los días dispensados en estas partidas, fui director de estos juegos, inventando  historias, combates, dibujando mapas, interpretando villanos para derrotar… Prefería imaginarme mundos y aventuras para compartir con otros que colectivamente participaban y las hacían propias.
Cómo realizador audiovisual siempre me intrigó la mirada de los otros acerca de este fenómeno. Siempre el imaginario se encontraba constituido de estigmas y prejuicios, volcados a lo violento o a lo infantil. Excusarse de un hobby es complejo, aún frente a la madre o la esposa. Es el pedir pequeños perdones para tener un momento de encuentro con amigos.

Siento que es una cuenta pendiente poder realizar este documental. Hay cuestiones que se me presentan a la hora de indagar sobre este universo: ¿Cuánto de nuestra cultura se encuentra atravesada por prácticas lúdicas? ¿En qué medida incorporamos la avalancha consumista que se nos impone hasta en los juegos? ¿Cuánto de invasión cultural y prepotencia de mercado se pueden percibir en lo que leemos?

Hay cuestiones que hacen a la identidad y al asumir ser otro que me intriga, porque como docente me apoyo mucho en los juegos de rol a la hora de enseñar. Cuestiones como el cambio de roles, o la lectura de textos históricos desde el lugar de los protagonistas, me resultan en la didáctica, aquella maraña articuladora de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

He trabajado como educador popular en diferentes lugares: Varios institutos penales de menores, un par de neuropsiquiátricos y universidades públicas. Fui co-director de un festival de cine de temática del encierro y formé parte de una organización de derechos humanos reconocida mundialmente, como son las Madres de Plaza de Mayo.

¿Qué tiene que ver todo esto con una película documental como esta?

Precisamente que en gran parte de estos lugares las condiciones de subsistencia son frágiles, y el día a día aplaca cualquier desborde de imaginación y fantasía. Lo cotidiano se planta como naturalizado y la avanzada de una híper-realidad triste marca la chatura y el conformarse sin poder en pensar más allá del hoy. Imaginar es un ejercicio de despegue que nos puede permitir vernos de otra manera… y eso es un buen comienzo para cualquiera con ganas de tratar de torcer el rumbo del destino.

Quizás por eso pienso que esta película es necesaria.

Porque creo, cada vez más, que al mundo se lo puede cambiar contando historias. 

Los desafíos
“Esta película busca abrir el juego a los públicos más amplios posibles. ‘Jugar mi juego’ apuesta a la divulgación de los juegos de rol, e indaga sobre este fenómeno. Si bien hay una mirada ‘desde adentro’, que reivindica a los juegos de rol plenamente, sin huirle a los prejuicios y las problemáticas que surgen, no es una película de nicho o sólo para entendidos. Los guiños son múltiples para quienes juegan ‘al rol’, y mi desafío es que disfruten sobre manera de la película. Pero la película será lo más abierta posible a todos quienes quieran tener una mirada sobre este universo lúdico y creativo.

Por eso, una de las propuestas centrales del proyecto, es tener canales de comunicación bien fluidos con comunidades, clubes de rol, jugadores, amantes de la literatura fantástica y la ciencia ficción, y con todos aquellos que quieran aportar al documental. La estructura narrativa está trazada y firme, a la vez que es flexible para incorporar nuevas ideas y sugerencias. A través de las redes sociales electrónicas, principalmente Facebook, se irán publicando los avances y la realización integral del proyecto.

Otra de las posibilidades de la película es la incorporación de dramatizaciones y partes de ficción, en clave de humor, como forma de ilustrar las acciones de los personajes de los jugadores de rol.

Por otro lado, la oportunidad de los productos derivados del documental son múltiples, y ya estamos pensando en micros para Internet con material anexo, pequeños cortometrajes, banda de sonido con artistas reconocidos invitados, y un “detrás de escena” bien frondoso, que pueda ser una producción en sí misma”.



sábado, 16 de enero de 2016

¿Por qué re-estrenamos “La Parte por el Todo”?


Todos quienes hacen producciones audiovisuales, o que de alguna manera están relacionados con la realización de contenidos culturales, saben lo difícil y costoso que resulta estrenar una película.

Si a eso sumamos, que lo que uno quiere estrenar es un documental independiente y de bajo presupuesto, es casi una epopeya el hecho en sí. Para este tipo de producciones, que no cuentan con un distribuidor, no hay ningún tipo de apoyo económico al lanzamiento. Uno se encuentra a la buena de dios, con los recursos que pueda arañar, los compromisos que pueda asumir, y las deudas que pueda contraer. Está demás decir que uno no estrena este tipo de producciones en pos de una rentabilidad salvadora: Por más que haya gente que lo piense, no existe el "Star Wars" argentino.

Con esto que escribo no quiero decir que hay que dejar de estrenar, si no, todo lo contrario, hay que ocupar cada espacio cada vez con más fuerza. Si se pierde la sala, aparte de perder el encuentro y el espacio oscuro que conmueve, se van a empezar a perder más cosas. Las frases hechas como “no estrenes en los cines, si es un documental para la TV”, “la vemos en DVD” o “se puede ver por Internet”, son la antesala para perder, en ese orden, la sala, la exhibición en televisión, la edición en DVD, y terminar boyando en algún canal propio de Youtube o Vimeo. Total siempre nos quedará internet… Hacer una película para no mostrarla es servirse de una excusa cuasi onanista, y no entender el cine en sí.

En Octubre del 2015 estrenamos “La Parte por el Todo”, el cuarto documental producido en conjunto con Roberto Persano y Santiago Nacif Cabrera, y el tercero co-dirigido. Curtidos y propuestos a dar la batalla contra todos los molinos de vientos, más canosos que nuestro primer estreno por el 2010, decidimos hacer un lanzamiento pequeño pero digno en una sala céntrica y plural como el Cine Gaumont.

Al trabajo y las corridas, al sudor y a las lagrimas, a los bolsillos rotos y a la recolección de monedas, se sumo un trazo paralelo de palabras de aliento, público conmovido, críticos que reconocen nuestra “madurez” como realizadores, el manto del boca-en-boca, los ojos con lagrimas enjuagadas del público de a pie al final de las funciones.

Acompañamos durante las dos semanas que estuvo en cartel casi todas las funciones. Intensas y comprometidas dos semanas. El vértigo del estreno transmutó en alivió de misión cumplida con amor y tenacidad. Cansados pero sonrientes, liberamos del pater-nostro a la película y publicamos en Facebook que quien quisiera pasarla nos la podía pedir para hacerla suya. Cosa que sostenemos al día de hoy.

Ahora… entre el país del estreno de “La Parte por el Todo”, en octubre del 2015 y el país que vivimos al día de hoy, entrado enero del 2016, hay un agrietamiento in-crescendo.

Nunca pensamos que las voces de un pasado cavernícola pudiesen volver tan fuertes y estrepitosas en tan poco tiempo. Qué un editorial pro-procesista en un diario tradicional por aquí, que el arresto domiciliario de genocidas por razones humanitarias por allí, que nos olvidemos del archivo de la memoria que está para que no nos olvidemos de lo que vivimos….

“La Parte por el todo” es una película que narra la historia de tres nietos restituidos (en su rol de padres y constituyendo sus propias familias), que han nacido en tres centros clandestinos de detención, que tienen diferentes presentes al día de la fecha: El Pozo de Banfield, el Hospital Militar de Campo de Mayo, y la ex Escuela de Mecánica de la Armada. A medida que se construye y de-construye la historia testimonial de los protagonistas, se interviene artísticamente su relato y los lugares de su nacimiento con animaciones y dibujos animados. La película cuenta con el comprometido apoyo de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, y con la música original de la artista Teresa Parodi. Participó del Festival de Cine Latinoamericano FESAALP, ha sido ganadora del Primer Premio del Festival de Cine de Gualeguaychú en su categoría, y está seleccionada en competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Caracas 2016 “Cinematografías emergentes de los pueblos del Sur”.

A la luz de los hechos actuales, parece una película de otra época.

Pero eso es lo que nos quieren hacer creer. Qué en un pasado remoto pasó lo que pasa. Qué los juicios fueron a las juntas, sólo en la década del ‘80, pero que en el ‘78 también ganamos un mundial; qué hay pasado setentista revanchista, que inventa historias rosistas desde un purrete formoseño llamado Zamba en Paka Paka; qué la cultura que no sea tango-soja es un gasto y despilfarro, cómo es eso que los obreros que construyeron la sala sinfónica del CCK fueron los primeros espectadores de la música clásica, si son negros…

… Cómo es eso que exista un Centro de Memoria y Promoción de los Derechos Humanos, ese curro que se tiene que acabar… quienes se piensan que son para llenar a nuestro campo de concentración, nuestro Auschwitz, con vida, amor y arte, si mejor lo podemos abandonar hasta el olvide, y hacer una plaza cotizable de la burbuja inmobiliaria esos terrenos en Nuñez.

En este marco, en este contexto, decidimos re-estrenar “La Parte por el Todo”, el 18 de febrero, y organizar proyecciones hasta comienzos de abril, por todo el país. Sabemos que recordamos con memoria, verdad y justicia, cada 24 de marzo, y por eso allí estaremos.

¿Es una tarea enorme? ¿Un re-estreno? ¿De un documental? ¿De los desaparecidos? ¿Otra película de la dictadura?

Vamos a re-estrenar la película. Sin publicidad, casi sin prensa. Sin plata.

Pero tenemos la película. A la que amamos. Que nos representa. Que hizo conmover a la gente. Qué arrancó reflexiones y lagrimas.

Y aparte, los tenemos a ustedes.

Y en ustedes confiamos.

Vengan al cine. Pidan pasar la película donde quieran, que es de ustedes.

Nosotros seguiremos resistiendo, enamorados de la vida, aunque a veces duela.

Se ruega difundir. Se ruega organizarse.

Gato Martínez Cantó

miércoles, 13 de enero de 2016

Disculpe el señor, tengo para ofrecerle una oportunidad que no puede desaprovechar...

Breve reseña del film “Cómo funcionan casi todas las cosas” (Fernando Salem, 2015)


Hay una palabra que define que el tiempo pasa y que las cosas no siguen siendo las mismas. Esa palabra es cambio. Y la vida de la protagonista de “Cómo funcionan casi todas las cosas”, Celina (Reveladora Verónica Gerez), cambia con el final de todos los relatos, la muerte.


Es donde la muerte de un padre presente-ausente, enfermo y atendido, deprimido y gravitante (Sergio Pangaro), muerte ¿elegida?, da fluyo al torrente de vida de Celina. Desatada, busca referencia en una madre perdida, que los abandona en pos de su carrera de cantante. ¿Estará en Italia? ¿Cómo me puedo ir al viejo continente a buscarla?, se interroga la protagonista.

Y ella, empleada de un peaje deviene en vendedora puerta a puerta. Abandona la casilla de una ruta intransitada y vuelve sobre la palabra cambio. Cambia la claustrofobia de 1.5 mts x 1.5 mts., por la agorafobia de los cielos y rutas de un San Juan profundo, cercano al sol y en sublimación. El refugio transitorio es su compañera (Pilar Gamboa), modelo para armar de vendedora y de madre, con añoranza remota a una ciudad de Buenos Aires con promesas de Azafata de los Aires.

El nombre del objeto de la venta es aquello que nos lleva a preguntarle a Celina ¿Cómo funcionan casi todas las cosas que funcionan y las que no? Y esa pregunta nos queda gravitando en nuestra propia existencia, en nuestra búsqueda de identidad, en nuestra búsqueda de respuestas que nuestros padres no tuvieron o no pudieron responder. Celina pregunta porque su madre se fue, y si así funcionan las cosas.

La película es de actores (geniales todos) y de sus relaciones (Guión). Se destaca el trabajo de Georgina Pretto como directora de fotografía, y como pinta el camino, sus “afueras” y sus soles.

Este road movie atraviesa una ruta de la cosmogonía donde se encuentran películas que van desde “Historias mínimas” (Carlos Sorín) hasta “Paris, Texas” (Win Wenders). Bellísima primera pequeña película de Fernando Salem, para atesorar “en la cartera de la dama o en el bolsillo del caballero”, siempre cerca del corazón.

Gato Martínez Cantó

FICHA TÉCNICA
Director : Fernando Salem
Guión : Fernando Salem | Esteban Garelli
Productores : Tarea Fina | Utopica Group | El Perro en la Luna | Fernando Salem
Producción Ejecutiva : Diego Amson | Juan Pablo Miller | Paula Massa | Verónica Cura | Fernando Salem
Actores : Verónica Gerez | Pilar Gamboa | Marilú Marini | Miriam Odorico | María Ucedo | Rafael Spregelburd| Esteban Bigliardi | Sergio Pángaro | Vicente Esquerre
Diseñador de producción : Carina Luján
Director de Fotografía : Georgina Pretto
Música y Sonido : Juan Bernardis
Vestuario : Laura Donari
Edición : Emiliano Fardaus

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Este ritmo loco, suena tremendo



Este documental es un viaje al descubrimiento: A una cultura invisibilizada, pero cercana y cotidiana. 

Si uno quisiese ponerse riguroso, podríamos ir al concepto de culturas híbridas, de García Canclini. En una somera definición, las culturas híbridas son grupos culturales, que pueden ser transitorios, que convergen de diferentes sincretismos.

¿Por qué pensamos esto? Porque el documental habla de la cultura afro, pero de la cultura afro-rioplatense, con un devenir desde el Montevideo a Buenos Aires, de Uruguay a Argentina, a un sur especifico, constituido por los barrios de Barracas, La Boca y San Telmo sobre todo. 

Entonces, los protagonistas son todo eso. Son de aquí y de allá, con todo el legado que implica que su presente sea único. Lo temporal los enmarca en tiempos más tolerantes pero atraviesa como constante la discriminación latente, tacita. 

Y los tambores. El repiqueteo constante que sube y baja durante todo el film. Quizás el único elemento que los aglutine, reafirme su identidad y sea irreductible frente al avasallamiento cultural. Y esta entonces es la historia de este viaje, en un barco tambor, hasta un presente musical ¿Cómo llegaron hasta acá? ¿Por qué llegaron hasta acá? ¿O es que siempre estuvieron?

En esta invisibilización, que comienza quizás con la presidencia de Sarmiento, donde los negros fueron a morir en la Guerra de la Triple Alianza y en el recoger los cadáveres de los muertos de la fiebre amarilla (también en ese sur de Buenos Aires, en ese sur que habitan), descubrimos que los mártires contemporáneos también son invisibilizados: Una de las historias del documental aborda la figura de José Delfín Costa Martínez, referente de la comunidad afrouruguaya, asesinado por la policía del gatillo fácil de la década del noventa. 

Una tensión con las fuerzas represivas que se extiende a los días de hoy, pasando por los desalojos de los conventillos, y llegando a la denuncia por “ruidos molestos” de los tambores agitando en el centro cultural de San Telmo. Todo esto debidamente documentado por un material de archivo recuperado y valioso.

Para finalizar la música, embriagadora. El sonido envolvente de los tambores hace que la experiencia de ver esta película en sala de cine sea más que provechosa. 

Bienvenidos quienes se quieran embarcar en este viaje, donde lo negro resiste ser mala palabra. 

Gato Martínez Cantó

Ficha técnica: 

SOY TAMBOR
DIRECCIÓN: MÓNICA SIMONCINI -  CECILIA RUIZ - SANTIAGO MASIP
MONTAJE: OMAR NERI
SONIDO: RUBEN PIPUTTO
CAMARA: ALEXIS ROITMAN
PRODUCIDO POR: MASCARÓ CINE
INVESTIGACIÓN: CECILIA RUIZ • SANDRA CHAGAS • YAEL MARTINEZ • RODRIGO DANIEL MADRUGA
GUIÓN: MONICA SIMONCINI • OMAR NERI 
FOTO FIJA: ROMINA MIGUELES
ESCENOGRAFÍA Y UTILERÍA: CECILIA RUIZ CECILIA RAPPALLINI
ANIMACIONES: LIMÓN
POST PRODUCCIÓN DE IMAGEN: MIL24
80 MIN | FULL HD | AÑO 2015


martes, 15 de diciembre de 2015

La belleza de volver a mirar a la joven Cuba revolucionaria

Maestro realizador, gestor y alma del Noticiero ICAIC Latinoamericano (primaria forma de acceso a la información audiovisual en la Cuba inmediatamente revolucionaria), Santiago Álvarez fue un hombre de su tiempo. Supo desplegar su subjetividad a través de una mirada profunda y la compartió. Sus elementos y estrategias fueron el abordaje de lo audiovisual de manera rigurosa, creativa e irreverente. 

La película pivotea tanto en la vida del realizador y el surgimiento, crecimiento y ocaso (durante el llamado periodo especial), del noticiero. Este noticiero era puerta de entrada a los filmes que se proyectaban en una Cuba ávida de noticias y de razones para avanzar en su identidad frente al mundo partido por la guerra fría.

Con material de archivo inédito en Argentina, se va armando un rompecabezas que no sólo nos permite acercarnos a la inmensidad de la figura tratada y su obra, si no también a una Cuba no muy conocida, la Cuba de la construcción de un socialismo latinoamericano en su cotidianeidad. Y aquí un logro y hallazgo de la película.

En secuencias memorables presentadas en este documental, como el recorrido de una ventana discontinuada realizada por el régimen castrista, de la cual nadie vaticina un destino de uso, si no de museo; o en la secuencia donde se interpela a los “gestores” de una cafetería socialista en una ruta de camiones; se presentan las contradicciones de un pequeño gran país que asume las riendas de su destino.

Es que frente al grito que le espetaban al artista “usted puede decir esas cosas porque es Santiago Álvarez”, y la respuesta arrasadora del personaje protagonista “yo me gané ser Santiago Álvarez”, hay un entramado de profundo amor revolucionario a su patria y revolución, con una crítica mordaz desde “adentro del sistema”. 

Y así, frente a quienes censuraban a un emergente Silvio Rodríguez, por tener en su música “celulas del rock”, hay un Santiago Álvarez intemperante que dice que si el músico no está, él, devenido reconocido intelectual de la Cuba Socialista, tampoco. 




Nobleza obliga la presencia y testimonio de Silvio Rodríguez en la película, entre tantos otros, de los que se destaca un Fernando Pérez relajado hablando de su colega con simpatía y picardía. 

Un último punto que suma es la concepción didáctica del armado del documental que tenía Santiago Álvarez, y como se transmite a nuevas generaciones. Cualquier profesional del audiovisual se llevará en sus ojos una “master class” en formato documental de hora y media de duración en sus retinas. Se aprende sólo viéndola. 

Modelo a seguir, personaje necesario para la documentación de la historia de los pueblos, el ejemplo de Álvarez trona, porque cuando la tierra tiembla, uno no debe temblar jamás. 

Gato Martínez Cantó 

El Camino de Santiago.
Periodismo, Cine y Revolución en Cuba.


Ficha Técnica
Realización colectiva del Grupo de Cine Insurgente en coproducción con el ICAIC y con el apoyo de INCAA y Programa Ibermedia
Dirección: FERNANDO KRICHMAR
Producción General Ejecutiva : Alejandra Guzzo
Edición: Omar Neri
Fotografia y Cámara: Dionisio Cardozo
Sonido: Juan Carlos Herrera
Post producción de Sonido : Rubén Piputto
Post Producción de imagen: Silvio Cheli
Musica:  Silvio Rodríguez junto al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC
Duración 103’ - Color/ blanco y negro

Bienvenidos a El Blog de Cine y Teatro

Bienvenidos a este nuevo emprendimiento: El Blog de Cine y Teatro. Desde aquí buscamos brindar información sobre las películas y obras de teatro argentinas que se encuentran o transitaron por la cartelera porteña.

Nuestra idea es generar un espacio ameno de intercambio para que nuestros lectores puedan leer y opinar. Este es un lugar que se poblará de críticas, reseñas y comentarios sobre nuestra producción.
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El equipo de El Blog de Cine y Teatro